domingo, 6 de junio de 2021

EL BERRUECO

 

EL BERRUECO

Quería disfrutar y conocer   un pueblo de nuestra comunidad, lleno de naturaleza y no muy bullicioso.

Elegí El Berrueco, en la sierra norte cargado de sorpresa,  y de un gran entorno a  65 km de la capital, cerca de La Cabrera de El  embalse  de El Atazar,es increíble que tan cerca de la capital nos encontremos con    un lugar idílico para romper con la rutina y con ese encanto  y acogimiento especial.

Por suerte pudimos ir entre semana.

UN POCO DE HISTORIA

Hay evidencias de poblamiento en El Berrueco desde la Edad de Bronce. En el pueblo encontramos vestigios de época romana (como un espectacular puente sobre el Arroyo Jóbalo) y musulmana (con su popular atalaya), aunque sobre todo resulta interesante a nivel de conjunto por las impresionantes casas tradicionales de piedra.

Puente Romano.Turismo de El Berrueco.

Los alrededores de El Berrueco son un paraíso para los amantes del senderismo, de la bicicleta y motos de montaña e incluso de los deportes náuticos. Del casco urbano salen varias sendas de diferente dificultad, incluidas las que llegan a los mencionados Puente Romano y a la Atalaya. El primero está a 2,6 km. Construido sobre el Arroyo Jóbalo como lugar de paso obligado a todo carruaje que iba desde Somosierra a Madrid (y viceversa) hasta el siglo XVIII, en la actualidad sirve para delimitar los municipios de El Berrueco y Sieteiglesias. Durante el recorrido hay bancos y paneles informativos.

La senda de la Atalaya, de 3,8 km y fuertes pendientes, en dirección contraria al Puente, llega hasta esta torre vigía de planta cilíndrica de origen árabe (s. X), utilizada antiguamente como defensa. Es uno de los lugares más visitados de la Sierra Norte de Madrid, gracias a las vistas de las montañas y del pantano.

La excursión a El Berrueco no puede terminar sin acercarse a su mayor reclamo: el Embalse del Atazar. Construido en 1972, es el mayor de la Comunidad de Madrid. Son muchos los que van a pasar el día allí para pasear, montar en piragua, navegar o tomar el sol en sus playas de arena (el baño está oficialmente prohibido),pero la gente se baña. El pantano está decorado con grandes formaciones de piedras, algunas en equilibrio imposible, que asoman entre las jaras y las retamas del camino.

Desde el pueblo hay un recorrido de unos 3,7 kilómetros que, bordeando el lago, llega al Mirador del Embalse, pasando por zonas de pesca. El esfuerzo merece la pena para disfrutar de este tranquilo punto con increíbles vistas.

 





Iglesia de Santo Tomás Apóstol

Callejeando se llega a la Iglesia de Santo Tomas Apóstol, cuya construcción comenzó en el siglo XIII, sobre un pequeño templo o ermita mudéjar. Desde su mirador, donde se enclavan tres cruces de granito, se disfruta de una maravillosa vista de la sierra. El templo está rodeado de viviendas tradicionales, con grandes dinteles de granito y huertos delimitados por cercas de piedra. Otro vestigio histórico en la villa es el Potro de herrar, uno de los más antiguos de la zona, utilizado antiguamente para el herraje del ganado y hecho con grandes piedras monolíticas de granito y elementos complementarios de hierro y madera.

Al llegar a la iglesia  después de subir una escaleras y saludar a las vecinas que están tendiendo sus ropas a los últimos rayos de sol y nos saludan con sus sonrisas limpias ,acogedoras nos llama la atención, sus  tres cruces. Buscamos su historia.

Actualmente no tienen ningún uso o tradición. Se trata de un elemento cultural del pueblo, que en años pasados pudo tener alguna utilidad. Podría tratarse de la duodécima estación del Viacrucis de la semana Santa, es decir, sería la del Calvario, punto donde termina dicha procesión. Por otro lado, gentes trabajadoras del campo, afirman que estas tres cruces están relacionadas con la fiesta de la Cruz de Mayo, que se celebraba el día tres de ese mes, y consistía en la bendición del campo, para obtener buenas cosechas.

No hice ninguna foto, ante mi sorpresa.

https://www.elmundo.es/metropoli/otros-planes/2021/04/11/605a06e0fdddff2f2b8b45af.html

La Plaza de la Picota

El epicentro del casco urbano de El Berrueco. Sin lugar a dudas, es su lugar más emblemático: no solo por ser un cruce de caminos por el que pasa gente (sobre todo montada en moto) durante todo el día, sino por lo que contiene.

Su elemento arquitectónico más destacado es la Picota (también conocida como Rollo), el lugar en el que tradicionalmente se ataba a malhechores para que fueran sometidos al escarnio popular. La piedra, tallada hace más de mil años, es el símbolo berroqueño por antonomasia. Por cierto, aunque veréis otras en la Comunidad de Madrid, es la única auténtica que ha llegado a nuestros días.






En la plaza está también la Casa Consistorial de El Berrueco, un edificio que representa bastante a los ayuntamientos modernos de la zona.

Podemos destacar también:

·         El Museo del Agua y Patrimonio Hidrográfico: Este museo está ubicado en la Calle Real, 47 en el casco antiguo del Municipio. El Museo refleja las numerosas infraestructuras hidráulicas, presas, canales, etc., existentes en la zona que son el fiel reflejo de la importancia del agua como recurso económico y natural. Representa un elemento diferenciador así como un valor añadido a la simple presencia de la lámina de agua en los pueblos que pertenecen a la Mancomunidad del Embalse del Atazar. El agua parece plantearse en todo caso como uno de los argumentos de la zona y se pretende destacar como principal tema de referencia, aunque tratando de reforzar los aspectos singulares y diferenciadores, aprovechando por otra parte el hecho del suministro de agua a Madrid, lo que le confiere un carácter singular especial. Sin olvidar las potencialidades de la lámina de agua como recurso turístico, se planteó reforzar el carácter diferenciador de la existencia de infraestructuras hidráulicas promovidas por el Canal de Isabel II en el último siglo y medio y que definen las características del paisaje actual. Agua y patrimonio industrial se convierten en los principales elementos de la zona y en el soporte del producto. El Museo del Agua y Patrimonio Hidráulico, consta de dos espacios expositivos bien diferenciados, el visitante podrá visualizar en la sala 1 (planta baja) los módulos expositivos, interpretativos e interactivos donde el sonido del agua se mezclará con los visuales. Se encuentra la Maqueta del Valle bajo del Lozoya, el punto interactivo y los paneles expositivos junto con el logo-expositor de la Mancomunidad. En la sala número 2 (planta primera) el visitante podrá contemplar las maqueta del Pontón de la Oliva y la maqueta del Embalse del Atazar, y paneles expositores que explican los mismos. También destaca una maqueta con movimiento de agua y un televisor con el video turístico de El Berrueco.

·         Estuvimos una semana y todos los días permaneció cerrado.

 

Nos llamó la atención esos árboles forrados, de diferentes colores, de punto, ganchillo, mi opinión la dejo para otra ocasión.











Ese museo al aire libre con su explicación correspondiente y ese floreros circulares en las farolas de las calles principales que estaban poniendo cuando llegamos.

TRANSPORTE PÚBLICO

El Berrueco dispone de cuatro líneas de autobús, dos de ellas enlazando al municipio con Madrid capital, estableciendo su cabecera en el Intercambiador de Plaza de Castilla. Las cuatro líneas están operadas por la empresa ALSA y son:

·         Línea 191: Madrid (Plaza de Castilla)-Buitrago

·         Línea 196: Madrid (Plaza de Castilla)-La Acebeda

·         Línea 197B: Torrelaguna-El Berrueco-La Cabrera-Valdemanco

·         Línea 199: Madrid (plaza castilla)- Buitrago-Montejo-Manjirón-Buitrago

No coinciden los horarios expuestos en las marquesinas que los que aparecen en su web. Deberían de tener mas cuidado y actualizarlos.

DÓNDE COMER

Comida casera y raciones contundentes en El Alamo 2 (Av. de España, 1. Tel.: 606 38 47 20). Disponen de menú del día, raciones y bocadillos,y personal muy agradable, el lunes cierran El Picachuelo (Carretera de Cervera, km 1500. Tel.: 679 98 98 17), a las afueras de El Berrueco, junto al camping del mismo nombre, ofrece comida casera y variada. Cuentan con menús del día, por 17 euros, y de degustación (47 euros).

Los lunes cierran todo, solo queda un bar pequeño con algunas raciones y bocadillos.


https://www.llegarsinavisar.com/que-ver-en-el-berrueco-cultura-y-naturaleza-a-un-paso-de-madrid/

 

Aquí dormimos, casa rural.












Senda de Genaro.







En general nos llamó la atención por su tranquilidad, su limpieza, su cuidado por la naturaleza,su silencio.

Una semana que disfrutamos  de nuestro entorno y esa tranquilidad que a veces necesitamos para desconectar , de esos atardeceres que nos paraban por su colorido, esas nubes de formas extrañas que nos hacían cortar el silencio, esas flores blancas brillantes,las jaras,las margaritas, que se intercalaban con otras moradas, amarillas…..la primavera en todo su esplendor……

Volveremos y nos esperará otra estación con otros colores, con otros olores,otros estados de ánimos,otras visiones…..

 Nosotros seremos otros y lo veremos todo con otra visión.


Volvemos la vista atrás y el día, la semana, la vida se va apagando.

PARA MI GRAN ADMIRADORA QUE SE  QUE ESTÁ AHÍ.



miércoles, 12 de mayo de 2021

PUEBLOS ABANDONADOS

 PARA ELLOS 

A los que estaban y ya no están.

A los que eran y ya no son.

A los que luchaban y ya no luchan.

A los que creyeron y ya no creen.

A las ciudades, lugares pueblos,personas…..que tuvieron ideales, que lucharon   por sus alegrías , por sus triunfos y rieron con sus vecinos y familiares.

Que lograron ser, estar, procrear, amar, reír, llorar, culpar, negar, luchar,sobrevivir…. En una palabra VIVIR.

Ya no lloran, ríen, ni luchan….

Ya viven de su olor al pasado, de sus fantasmas, de lo que fueron, de leyendas….

“ Es imposible borrar de la mente lo que ha sido tatuado en el alma”.

Hablaremos de esos pueblos que fueron y ya no son, pero merecen nuestro respeto ,nuestro cariño y nuestra visita.

 

FRESNO DE TOROTE

A Fresno de Torote se llega por la M-113 que sale desde Daganzo de Arriba,  fue una sorpresa encontrarme de repente en el pueblo,la carretera lo divide en dos, dejando en la parte derecha la plaza central del pueblo y su iglesia, nada más llegar y aparcar en la plaza de España, el silencio que se siente en toda la localidad es abrumador y tan solo se rompe con algunos   coches que recorren esta carretera para ir a las urbanizaciones cercanas.

La mayoría de las casas del pueblo están abandonadas, muchas de ellas tienen rejas que dejan ver los resquicios de un auge de vida, otras tienen las puertas y ventanas tapiadas para que no se acceda a su interior y en la plaza central de Fresno de Torote aún hay alguien habitando una casa, o es lo que parece porque está en muy buenas condiciones, reformada y con coche en la puerta.

Aunque abandonado, todo pueblo tiene su iglesia, y aunque esta no esté en servicio, ahí permanece dando la bienvenida a los visitantes, La iglesia de San Esteban está actualmente en restauración, fue vendida al Obispado de Madrid para tal efecto, allí se encontraron restos del sarcófago donde yacía Juan Hurtado de Mendoza, uno de los dueños de Fresno de Torote en el siglo XVI y descendiente del fundador del pueblo el Marqués de Santillana, durante el siglo XV.

La iglesia de San Esteban en Fresno de Torote destaca por su construcción en ladrillo y mampostería de piedra, el edificio data de finales del siglo XVI siguiendo los cánones de la arquitectura mudéjar, como os decía, lleva unos años en proceso de restauración, la fachada está muy bien acabada y el interior es inaccesible para el público, es el edificio que predomina sobre los demás en la localidad.












https://www.fotonazos.es/2011/02/pueblos-abandonados-fresno-de-torote/

 

NAVALQUEJIDO

La pequeña comunidad de Navalquejigo, a la vera de una iglesia medieval, está compuesta por algo más de 50 habitantes . En un ambiente plácido y sencillo, los habitantes no ansían las posesiones y pelean por permanecer en el tiempo a sabiendas de las dificultades que la sociedad moderna les presenta.

Si el entorno acompaña o no a Navalquejigo es algo que sólo se imprime sobre sus habitantes. Custodiado a un lado y al otro por El Escorial y Galapagar, se sitúa cercado por la naturaleza y el campo. Algunos caseríos alejados y el complejo residencial de chalés de Los Arroyos delimitan casi de forma simbólica el 'término municipal' de la peculiar aldea.

Un camino de tierra de unos tres metros separa las últimas casas de Los Arroyos del buzón de madera que da la bienvenida a Navalquejigo. Alejándose de la avenida principal que accede a las urbanizaciones, una callejuela de asfalto se acaba posponiendo a la tierra y a un camino arenoso. Allí nos topamos con las primeras caravanas acampadas, todas tras el resguardo de un muro circular hecho de piedra. Enseguida, asoman tímidamente las casas de la aldea y un discreto espacio que actúa como plaza, el núcleo de la comunidad


 
La existencia de la pequeña localidad se remonta al siglo II antes de Cristo pero no sería pueblo hasta que unos segovianos lo fundaron en el siglo XI. Ya en 1748 contaba con 73 habitantes y recursos como una cárcel picota, una horca, un mesón y una herrería.

Desde sus comienzos, este asentamiento tuvo que enfrentarse a las condiciones de su entorno y, como el pez grande que se come al pequeño, la proximidad a localidades como El Escorial, Galapagar y, en menor medida, la propia capital, no solo frenaron el crecimiento de la aldea, sino que lo redujeron hasta morir varios siglos después.

El año de su 'defunción' fue 1989.
Casi una década después, un grupo de jóvenes decidió instalarse allí y acabar con el abandono. Reactivaron la vida del pueblo, ahora okupa, y llevaron a cabo labores de reforma. Construyeron casas a partir de las viejas ruinas, cultivaron huertos y conservaron con sus escasos medios la iglesia de la aldea de origen medieval. Gracias a ella, la zona cuenta desde 2006 con una declaración de Bien de Interés Cultural.

Donde unos años atrás hubo un Ayuntamiento derruido, ahora se alza una casa con diseño esférico y de color beige; los habitantes la construyeron a base de adobe frente la picota central alzada en la plaza del pueblo. Al otro lado, también cuentan con una casa habilitada para uso común donde los miembros de la comunidad pasan el rato "porque en los días de calor se está fresquito".

Hay casas divididas por la mitad y donde vive más de una persona. No es un secreto que tal vez, en un futuro, haga falta construir más habitáculos. Son muchos los que en los últimos años han ido apareciendo por el pueblo afectados por diferentes circunstancias, como los desahucios.

Fuimos un sábado, estaba desierto, paseamos, nadie nos dijo nada,  disfrutamos de ese trozo de silencio de oasis en mitad de tanta urbanización y jaleo.




En su día alguien la construyó con ilusión y le cantó una nana a ese niño que la necesitaba para dormir,pero todo queda en el olvido, o en la mente de quien la escuchó.










https://www.madridiario.es/459766/navalquejigo-el-lugar-que-okupa-la-sencillez

·         El ALAMÍN

Este pueblo pertenece al municipio de Villa del Prado y cuenta con alrededor de 40 casas completamente abandonadas que fueron adquiridas por una empresa dedicada al alojamiento rural con el fin de rehabilitarlas y darles uso. Sobre este pueblo se dice que en él se producen fenómenos paranormales, y no pocos visitantes acuden a él en busca de este tipo de experiencias, aunque, al tratarse de una propiedad privada, para hacerlo deben burlar las medidas de seguridad. De él se conserva, además de las viviendas, un convento, una iglesia y un bar.

Cuando llegamos no pudimos pasear entre sus casas, entre su pasado, había una verja….



·         LAS BELLIDAS

Este pueblo ubicado en el municipio de Piñuécar, cercano al Valle de Lozoya, se encuentra abandonado desde 1936, cuando solo quedaba una persona viviendo en él. Casas derruidas y algunos muros es todo lo que queda de este espacio, que cuenta con todos los elementos del prototipo absoluto de pueblo abandonado: la vegetación se ha convertido en la protagonista y ha ganado terreno a sus construcciones, creando un paisaje rural que atrae a muchos visitantes en busca de un espacio de completo abandono en el sentido más romántico de la palabra.

 Si tuviéramos que definir esta ruta por la Sierra Norte de Madrid, sin duda esa sería la palabra que utilizaríamos. Partiendo desde la bonita localidad de Piñuécar, se trata de un recorrido que se hace en un par de horas y que os permitirá visitar tanto un pueblo abandonado como los restos de una bonita iglesia, así como conocer la vegetación y las tradiciones propias de esa zona de las montañas madrileñas.

En el ayuntamiento un administrativo muy simpático nos explicó la ruta, su vegetación, donde había que girar…

El recorrido que os proponemos  arranca desde el corazón de Piñuécar. Este no es otro que la Iglesia de San Simón Apostol, uno de los templos más bonitos de toda la serranía madrileña, donde al volver nos esperaban las cigüeñas, nos sentamos en un escalón y disfrutamos de su vuelo, de su lenguaje, creo que se dieron cuenta  e hicieron una exhibición para recrearnos.

Desde ahí, hay que abandonar el pueblo en dirección a la Calle Alta, dejando atrás las escasas construcciones que a día de hoy componen Piñuécar.

Ni siquiera entre semana hay bares abiertos.

El primer kilómetro y medio de la ruta se hace entre diferentes cercados de piedra, tras los cuales vimos robles y fresnos. Bajo ellos, en cualquier época del año, lo normal sería ver pastando al ganado con el que los paisanos se ganan el pan incluso en pleno siglo XXI.

Tras llegar a una especie de cruce, hay que ir a mano derecha. Pronto veréis una casa de piedra: es el momento de detenerse y girar a la derecha.

Nosotros nos pasamos, pero se retrocede por el mismo camino, y sin problema.Llegamos al pueblo abandonado, sus carteles informativos, su única casa en pie, los arbustos altos que cierran los caminos y lo que fueron en su momento  sus calles y su vida…..

En sus mejores tiempos llegó a albergar ni más ni menos que a 11 familias, aunque lamentablemente las crónicas hablan de dos o tres en la mayor parte de sus menciones. Eso sí, consiguieron aguantar hasta mitad del siglo XX, cuando falleció el último habitante del pueblo.

El último tramo consiste básicamente en volver al pueblo, recorriendo de vuelta ese kilómetro y medio entre cercados de piedra del que os hablábamos al principio.

Dimos las gracias al funcionario del  ayuntamiento que nos informo con agrado y simpatía.


Aquí empezamos la ruta, en este reloj tan singular del pueblo de Piñuecar.













 

https://www.telecinco.es/informativos/cultura/sorprendentes-pueblos-abandonados-madrid-be5m_18_2904045025.html

 

https://www.llegarsinavisar.com/ruta-al-despoblado-de-bellidas-y-la-espadana-de-santo-domingo-pinuecar/


PARA ELLA, MI MADRE QUE SIEMPRE LE HAN GUSTADO ESTOS REPORTAJES.